Definitivamente este es el país del sagrado corazón.
Acabamos de celebrar La Sexta Cumbre de las Américas, en la que supuestamente los Jefes de Estado del Hemisferio deberían concertar sobre temas de interés regional, debatir temas políticos de interés común y establecer estrategias para enfrentar los desafíos comunes a los paises de la región… peeeeeeeero… no se hizo nada. No se llegó a ningún acuerdo sobre ningún tema trascendental.
Claro está, eso no significó que la cumbre no fuera noticia; si no lo fue por los acuerdos que no se firmaron, si lo fué por todo lo demás.
El parrandón de la cumbre empezó con pie derecho… o mas bien arrecho diría yo. Los agentes secretos cachondos de Obama de fueron de farra con las fufurufas Cartageneras. Hasta ahi todo normal, digo, esos pobres muchachos agobiados por el calor y el stress de andar en un país del tercer mundo donde hay terroristas, guerrilleros y delincuentes por doquier, tenían que desfogarse de alguna manera… pero no pagarles a las niñas? eso si estuvo mal. Bad, bad boys.
Y a propósito de los gringos, a Obama le tenían cualquier cantidad de regalos. Burros, libros, cuadros y quien sabe que más. Pero desafortunadamente ni el burro chiquito, ni el libro oficial de los presidentes gringos rescatado de las garras de los recicladores, ni el cuadro de Obama llorando por la muerte de la abuelita pudieron pasar los super estrictos esquemas de seguridad del servicio secreto norteamericano. Se los hubieran dado a las chicas de la vida alegre… ellas los hubieran entregado.
Pero los agentes del servicios secreto no fueron los únicos que se fueron de parranda. Doña Hillary también se arremangó la falda y bailó cumbia, mapalé y reggaeton, se emborrachó a punta de Aguila y al parecer si pagó por sus consumos… digo… aún no ha salido ningun negro de esos que “atienden” a las turistas en Cartagena quejandose de que Hillary no le pagó por sus servicios.
A la que si le fue como a los perros en misa fue a Shakira. Le han criticado a mas no poder su metida de pata clamando por “la libertad de Ublime”. Le han sacado más chistes que a Natalia París. Le han dicho que eso le pasa porque ya se le olvidó como ser Colombiana. Eso si fue como dice el viejo y conocido refrán: “por ponerla Maria Ramos, la pusimos La Cagamos”. Le hubieran dicho a Juan Piña que cantara el himno al ritmo del clarinete de Simón y todo hubiera salido bien.
Otro que se la embarró fue Fidel. Por precipitado se puso a burlarse de la guayabera de Obama antes que se la pusiera, diciendo que Cuba no estaba invitada pero estaba invitada la Guayabera, símbolo cubano y tal… y pailas! El negro dijo que ni por el putas iba a dejar que el viejo macreco (bueno, en realidad dijo fue fucking cuban) de Fidel se burlara de él y que no se la ponía y no se la ponía. Ni él ni nadie de su staff de colaboradores. Hubieras esperado unos días Fidelito y te hubieras gozado a Obama.
Al final, como todo en este país, no quedó en nada. Gastos, gastos y más gastos, ridículeces, osos y quien sabe que otros escándalos saldrán más adelante… Lo único “positivo” que quedó fue la visa de 10 años. wow! recontrawow! somos felices!
Ah… y nos clavaron con la Ley Lleras.
